Taller de crónicas del barrio Nelson Mandela 
con Jon Lee Anderson

El Taller

 

Estas crónicas son un producto del programa Periodismo al barrio, donde desde hace tres años, la FNPI con el apoyo de la Fundación TenarisTubocaribe y la Fundación PROA,han recopilado los trabajos de los participantes de talleres realizados en el barrio Nelson Mandela.

 

Durante cinco días, 12 periodistas trabajaron bajo la guía de Jon Lee Anderson, uno de los más reconocidos reporteros de este género, en busca de una mirada de autor que les permita narrar historias de personajes y hechos de la vida cotidiana del barrio Nelson Mandela.

La metodología del taller se dividió en: momentos en los que Anderson compartió sus experiencias de reportería en distintas partes del mundo, expuso sus métodos de escritura e investigación; y en otros en los que, complementando lo anterior, el maestro acompañó a los talleristas en su inmersión en el barrio Nelson Mandela, donde hicieron su trabajo práctico, reportería y posterior escritura.

Las jornadas de trabajo tuvieron como premisa la mirada en profundidad, la lucha contra los estereotipos y lugares comunes, y estuvieron centradas en producir historias que no solo cuentan los hechos, sino que tienen la aspiración de explicarlos y brindar contexto sobre la realidad que narran.

Al final del taller cada participante compartió una crónica, que muestra la vida diaria del barrio Nelson Mandela, un barrio inicialmente habitado por familias que migraron de diferentes partes de Colombia azotados por la violencia.

Tienes que ganarte a la gente con verdadera empatía. Si la persona ve que eres genuino hablará contigo. Tienes que demostrar confianza en ti mismo, interéscuriosidad por tu interlocutor.

Jon Lee Anderson

Jon Lee Anderson

Se inició como periodista en Perú, en 1979, como miembro del semanario The Lima Times y se especializó desde entonces en temas políticos latinoamericanos y otros conflictos modernos, incluyendo las guerras de Afganistán e Iraq. Ha desarrollado una escuela sobre la forma de escribir perfiles, habiendo realizado los de importantes personalidades mundiales como Fidel Castro, Gabriel García Márquez, Augusto Pinochet, el rey Juan Carlos I de España y Hugo Chávez. Ha publicado los libros: Che Guevara: Una Vida Revolucionaria, La tumba del León: Partes de guerra desde Afganistán y La caída de Bagdad, entre otros. También ha escrito artículos para el New York Times, Financial Times, The Guardian o El País. Forma parte del staff permanente de la revista The New Yorker y ha sido maestro de la FNPI desde el 2000. En 2013 fue ganador del Premio María Moors Cabot a la Excelencia Periodística que otorga la Universidad de Columbia.

Jon Lee Anderson es miembro del Consejo Rector del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo.

Cronistas

Paula Scarpin

Paula Scarpin

Revista Piauí - Brasil
Rodrigo Pedroso

Rodrigo Pedroso

Valor Econômico - Brasil
Ivonne Toro

Ivonne Toro

The Clinic Online - Chile
Juan Camilo Maldonado

Juan Camilo Maldonado

Vice - Colombia
Teresita Goyeneche

Teresita Goyeneche

FNPI - Colombia
Victor Menco

Victor Menco

Revista Actual - Colombia
Elsa Cabria

Elsa Cabria

Nómada - Guatemala
Adolfo Ochoa

Adolfo Ochoa

Noticias RCN - Colombia
Airam Fernández

Airam Fernández

Contrapunto - Venezuela
César Fagoaga

César Fagoaga

La Prensa Gráfica - El Salvador
Ana Paula Tovar

Ana Paula Tovar

SOHO - México
Joseph Zárate

Joseph Zárate

Etiqueta Negra - Perú
Gabriel Díaz

Gabriel Díaz

Independiente - Uruguay
Carlos Serrano

Carlos Serrano

FNPI - Colombia

“No puedes llegar a un lugar, incursionar dramáticamente en la vida de alguien y salir ileso. La consecuencia es, como poco, la amistad”.

Jon Lee Anderson

Crónicas

Germán Vásquez traduce películas japonesas y programas de Discovery Channel

Germán Vásquez traduce películas japonesas y programas de Discovery Channel

Polvo, paz y puñal o la redención como acto de rebeldía

Polvo, paz y puñal o la redención como acto de rebeldía

La sombra armada del líder de Mandela

La sombra armada del líder de Mandela

Las cuentas ajenas

Las cuentas ajenas

La canción de Kissinger

La canción de Kissinger

Formas variadas para llorarle a un muerto

Formas variadas para llorarle a un muerto

El amante de los gallos desea su muerte

El amante de los gallos desea su muerte

El pandillero que quiere arrepentirse

El pandillero que quiere arrepentirse

El señor “Palenque”: de Cimarrón a desplazado por la violencia

El señor “Palenque”: de Cimarrón a desplazado por la violencia

Los perdedores de Mandela

Los perdedores de Mandela

Los vales de Mandela citi

Los vales de Mandela citi

El niño pandillero que baila con la muerte

El niño pandillero que baila con la muerte

A mediadora em transe

A mediadora em transe

Kendry quiere ser reina: la pequeña candidata popular

Kendry quiere ser reina: la pequeña candidata popular

Si te basas solo en entrevistas tendrás un texto árido, serán solo cabezas parlantes. La ambientación le da dinámica al reportaje.

Jon Lee Anderson

Los talleristas narran su experiencia en el taller

 

 

 

 

 

 

Relatoría

Relator

Jacobo García (España)Jacobo
Comenzó como periodista durante la guerra en Afganistán en 2001. Los últimos 15 años ha sido corresponsal del periódico español El Mundo en México, el Caribe y Centroamérica. En América Latina ha cubierto más de 20 elecciones presidenciales, dos golpes de Estado (Venezuela y Honduras), el terremoto de Haití y la guerra contra entre y contra el crimen organizado que se vive en México. Durante este tiempo ha cubierto también la ‘Primavera árabe’ desde Libia y Egipto en 2011. Sus reportajes y entrevistas se han publicado en el diario Clarín (Argentina), The New York Times (EEUU), Proceso (México), La Tercera (Chile) o la revista SoHo (Colombia). Actualmente es corresponsal de la agencia The Associated Press en Colombia. 
 

Aprendizajes que dejaron 14 crónicas escritas durante el taller

El barrio Las Vegas es cualquier cosa menos lo que evoca su nombre. Nada de luces de neón, casinos ni limusinas. Polvo amarillo, calles de tierra, casas de madera, narcotráfico a pequeña escala, presencia de paramilitares y pequeñas pandillas que extorsionan. Calor, mucho calor. Estamos en el barrio de Nelson Mandela, sector Las Vegas, y aquí, la Cartagena de los folletos, ni está ni se la espera. Los turistas de guayabera son una postal que se ve a lo lejos.

Aquí comenzó el lunes 2 de febrero el taller del periodista de The New Yorker y maestro de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (Fnpi), Jon Lee Anderson. El formato es sencillo; 14 periodistas de México, Uruguay, Venezuela, Brasil, Colombia, España, Perú y Chile reportearon durante una semana y trabajaron junto al maestro sus textos. El escenario fue este empobrecido suburbio de 45.000 habitantes levantado por víctimas que huyeron de las atrocidades de la guerrilla y los paramilitares y se instalaron de forma irregular a las afueras de Cartagena.

El día arrancó con la participación de Whailer Herron, líder comunitario del barrio Nelson Mandela, quien durante casi dos horas explicó las características de un poblado levantado sobre lo que era un basurero. Un árido lugar que hasta hace poco no tenía servicio de agua ni electricidad legal. Que tiene 16 escuelas y ninguna pública. Que es acosado por bandas criminales como las Águilas Negras y que para todo ello sólo cuenta con cuatro policías.

Pero donde también suena la Champeta y tiene zonas con nombres tan aspiracionales como ‘Nueva Venecia’, ‘El edén’, ‘Primavera’, ‘El Progreso’, ‘Los deseos’ y un colegio llamado ‘Sueños y oportunidades’.

¿Cómo afrontar el reto? Jon Lee Anderson propuso un manual acelerado de tres puntos que nos sirve para enfrentar la crónica.

1) DESPRENDERSE DEL BAGAJE, entendido como bagaje los prejuicios del periodista primermundista para llegar con una mirada limpia. “Hay que convencer a los que te miran para derrotar el recelo. El respeto por la gente humilde debe ser genuino”, dice.

2) PROFUNDIZAR, huir de lo obvio y de los lugares comunes. “Con los poderosos casi todo vale pero con los pobres hay que ser más sensible y hay cosas que no deben ir en tu texto si sabes que los pones en riesgo”.

3) OJO AL DETALLE, es el tercer consejo que dio. Y Jon Lee puso un ejemplo: “Lo primero que sentí en Cartagena al traspasar las murallas donde termina el decorado turístico, fue el olor a desagüe. Hay que estar pendiente de los sentidos para aterrizar con una mirada fresca y nueva a los temas. Utilizar la mirada no solo para ver sino también prestar atención a los olores o los sonidos para ver lo que nos dicen. El detalle lleva a la profundidad”, resumió.

Sobre cómo aterriza el periodista en un reportaje, el periodista recordó que unas veces uno llega tarde a un reportaje o lo hace cuando ya todo el mundo está hablando del tema, lo que obliga a pensar en un enfoque original que puede surgir en cualquier momento. Un buen ejemplo fue el terremoto de Haití de 2011 (Ver Amor al prójimo), cuando descubrió una elegante mujer que caminaba con majestuosidad en medio del desastre. Ella fue ese referente que buscaba y se convirtió finalmente en la protagonista final de su texto. La luz de tu texto puede estar esperándote en cualquier esquina. En otra ocasión, en Venezuela (Ver El poder y la torre) aterrizó de la mano de los habitantes de esa imponente torre abandonada de Caracas donde convivían cientos de familias sin techo. “Entonces la gente te da la bienvenida y pretende que te conviertas en altavoz de sus problemas. Y hay que tener mucho cuidado con eso”, advirtió.

Sobre su cobertura en conflictos bélicos contó que se establecen lazos y uniones muy fuertes que las hacen territorio fértil para los contadores de historias. “Si estás ahí sufres y te compadeces con ellos, entonces agradecen tu presencia”, les dijo a los talleristas.

Esta frase fue finalmente un puerta de entrada, una especie de invitación para el gran reto de contar en cinco días el barrio de Nelson Mandela. “No puedes llegar a un lugar, incursionar dramáticamente en la vida de alguien y salir ileso. La consecuencia es, como poco, la amistad”.

Después de describir cada uno de los temas, los alumnos salieron a reportear y al caer la tarde charlaron de forma individual con el maestro de la fundación.

Pero empecemos por el final. “Este ha sido un gran grupo”. De los 12 talleres que he dado éste ha sido de los mejores” dijo Jon. Tenía ante sí 14 textos que combinan presentación formal y buena reportería.

El amante de los gallos desea su muerte

Elsa Cabria, España
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Elsa planteó su reportaje como un viaje a través del cual fuera posible contar una de las tradiciones más arraigadas de la costa colombiana: las peleas de gallos.

De la mano del mejor entrenador, Don Lucho, quería acercar una costumbre que enfrenta al hombre con el animal y mueve muchos millones de pesos en apuestas.

En su elaboración, o lo que ahora se llaman reportería, reconoció que lo que más le costó fue adentrarse en un mundo sobre el que lo desconocía prácticamente todo y con pocos días por delante. Un buen ejemplo práctico de lo que ocurre hoy en cualquier redacción. ¿Cómo contar que un hombre que ama los animales los pone a pelear hasta la agonía?

Tales eran sus dudas que a dos días de entregar el texto todavía seguía preguntándose quien debía ser el protagonista; el gallo o el gallero.

A Jon afirma que no le gustan demasiado las entradillas. “Tiene que ver con los estilos”, dijo, “pero una introducción muy rica te ata demasiado al texto y a la posibilidad de encontrar algo espontáneo durante la elaboración”, aclaró. “Si tú te posicionas desde el principio eso te condiciona y no te deja mirar hacia los lados”.

El resultado final fue un texto poético que cuenta con las citas justas y bien utilizadas que compenetran el reportaje y que incluye descripciones como ‘la mujer Botero’ o ‘los ojos de uva’ que encantaron a Jon Lee. “Cada escena está bien aprovechada”, dijo el maestro sobre este texto.

Entre los ‘peros’ destacó la escasa interacción con el barrio. Precisamente sobre este asunto Jon Lee Anderson aconseja a los alumnos que en sus textos saquen al protagonista de su contexto porque nos devolverá un personaje más amplio en matices que enriquecerá el texto final.

Germán Vásquez traduce películas japonesas y programas de Discovery Channel

Carlos Serrano, Colombia
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El formato del taller, 14 periodistas trabajando en un mismo barrio, ponía a prueba uno de los retos del periodista a la hora de hacer una cobertura sobre un hecho noticioso de alto impacto. Ese en el que cientos, miles de reporteros de todo el mundo, llegan a un lugar al mismo tiempo para contar lo mismo. Da igual que sea la guerra de Libia, el terremoto en Haití o la visita del Papa. Donde el reto no sólo es informar sino aportar un ángulo novedoso a la información. Encontrar las voces que nos contarán lo mismo que al resto pero con un ángulo nuevo. Una mirada original capaz de romper el hastío informativo del lector hacia el tsunami informativo que provocan determinados acontecimientos. Carlos logró entusiasmar con el ‘tesoro’ que encontró en el barrio de Mandela; un joven, que levantó entre el polvo una sala de videojuegos y que hizo del ‘fandub’, un género de doblaje en español de caricaturas japonesas, su forma de vida.

Los retos para Carlos eran dos. El primero aterrizar al lector en un mundo virtual al que es ajeno y el otro no caer en el tópico del joven pobre que logra superarse.

“El planteamiento de esta crónica me preocupaba porque se centraba en un joven demasiado metido en su mundo”, dijo Jon, “sin embargo el resultado ha sido un perfil atractivo de un tipo interesante que despierta inquietud por lo cercano que está a nuestra época. Es un producto del tiempo en que vivimos”, resumió. Carlos logró un texto sencillo que transcurre de forma amena ante el lector alejado del lado frío y cerebral.

El maestro valora positivamente los dos primeros párrafos que ayudan rápidamente al lector a ubicarnos de una forma sencilla. Un ejercicio imprescindible para acercar el mundo del ‘fundub’ a “quienes somos tontos en lo que tiene que ver con el mundo tecnológico”, dijo Jon Lee.

Entre los detalles que podrían mejorar en el texto está la necesidad de conocer más al protagonista. “Saber si tiene novia, si comparte su afición con otros amigos, si tiene amantes”, dijo. En resumen conocer más sobre su entorno para lo que propuso “potenciar los amigos virtuales”. Según Jon un buen truco, por ejemplo, hubiera sido describir más ampliamente las descripciones que tienen que ver con el lugar donde trabaja. “Es una forma de darle realce al personaje central y darle vida cuando no cuentas, por ejemplo, con otros sentidos como el olfato o el gusto para apoyarte en la descripción”, sugirió. “En casos como este intenta entrarle por los lados al personaje “.

El niño pandillero que baila con la muerte

Ivonne Toro, Chile
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Ivonne escribió sobre el Chupi, un joven delincuente de 18 años residente en el barrio de Mandela.

Explicó que el desafío más fuerte fue verificar los datos que había recopilado durante los cinco días de taller. Se ganó la confianza de sus protagonistas hablando muchas horas sobre cómo suena un disparo o como ‘EL Chupi’ llegó huyendo de su pueblo hasta Cartagena. “Y después de abrir su corazón, toca pedirle cédulas y documentos que demuestren que lo que escuché es cierto”, recordó Ivone durante el taller. Lo resolvió con “amabilidad y franqueza” con su fuente, sobre lo que debía hacer. La verificación, una misión tan fría como necesaria.

Sobre su estructura formal, el texto de Ivonne gustó con su arranque ‘garciamarquiano’, que recuerda al comienzo de ‘Crónica de una muerte anunciada’. “La última vez que llovió en Cartagena de Indias –un día no determinado de octubre de 2014–, Guido Blanco Ramírez, un hombre de 40 años, delgado y de tez oscura, tuvo la certeza de que él era capaz de matar”, escribe.

Un comienzo así sirve para anclar rápidamente al lector en el tiempo y el espacio, una de las prioridades de Jon Lee Anderson a la hora de encarar el folio en blanco.

Jon Lee Anderson destacó que es un texto al que se entra rápido y se “lee solo”. Añadió que “maneja el suspense hábilmente. Es un buen recurso explicar algo que te han contado en el pasado reconstruyendo con tu memoria un hecho como si hubieras estado”.

Quizá el punto débil del texto, dijo Jon Lee, son las transiciones. El protagonista, ‘Chupi’, es el hombre poderoso “y quiero verlo antes”, dijo. ”Cuando vuelves a hablar de chupi han pasado muchos párrafos. Hay que abrir la escena y presentarlo antes. Desde el comienzo ya sabemos que quieren matar a ‘Chupi’, él es tu historia principal, y no debes desviarte de ello”, sugirió.

Una debilidad habitual en la elaboración de una crónica es la sobreabundancia de información. Sucedió en varios reportajes del taller donde se hizo un gran trabajo ´de inmersión que produce tanta información que no queremos dejar nada fuera, pero que puede hacer descarrilar el tren.

“Me encanta como termina. Resuelve eso y tienes una crónica del carajo”, resumió sobre el texto de Ivonne.

Los perdedores del Mandela

Adolfo Ochoa, Colombia
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La crónica de Adolfo gira en torno a los futbolistas frustrados de Nelson Mandela que jamás serán Messi y Ronaldo. Jóvenes deportistas que coquetearon con la élite de las grandes ligas de fútbol pero se quedaron en el camino.

Una buena historia, dijo Jon, pero que cojea en las transiciones, uno de los puntos clave en las crónicas de largo aliento.
“Siento a las transiciones les falta costura”, dijo el maestro que reconoció que durante la lectura se despistó tratando de averiguar si algunas situaciones le sucedían a uno u otro personaje “porque no hay transición física de un personaje al otro”.
Una cosa es tener un lazo afectivo, que te sirve de conducción por la historia, y otra es recrearse en el sentimentalismo por falta de trabajo de campo y reportería. A Jon Lee le gustan los textos donde el autor no entra en escena y deja al lector “el manejo de los afectos”. Sin embargo, “sentimos el alma de los perdedores y esto es un logro del texto que no siempre se consigue”, dijo sobre el texto de Adolfo.

Las cuentas ajenas

Gabriel Díaz, Uruguay
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Gabriel encontró ese personaje a través de quien contar medio siglo de guerra en Colombia. Se trató de Doña Audi, quien llegó a Mandela desde Sucre escapando en un camión de leche.

La biografía acelerada de Doña Audi incluye momentos álgidos como ese donde explica el día que fue reclutada por los paramilitares. Fue elegida después de que el grupo armado hiciera una selección entre las mujeres del pueblo para saber quien cocinaba mejor y alimentaría más eficazmente al pelotón. La fuerza de la escena llamó la atención de Jon Lee Anderson y también la sutilidad con la que quedó suspendida la duda sobre si habría sido violada.

En la estructura del texto Gabriel introdujo una serie de diálogos intercalados a lo largo del texto que, si bien aportan dinamismo, en otros casos entorpecen. Para Jon Lee el texto redactado por Gabriel debería alejarse un poco más de estos diálogos y dejar que camine solo.

A Jon le gustó especialmente el final, la forma en que se remata el texto, y algunas pinceladas poéticas “los perros, febrero….” que sirven para anclar temporalmente el texto. Echó de menos, eso sí, una buena descripción física del protagonista, que Gabriel pretendía conseguir “a través de la narración de otros elementos de contexto”, explicó.

Kendry quiere ser reina: la pequeña candidata popular

Paula Scarpin, Brasil
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Paula se sumergió en el mundo las aspirantes a Reinas de la belleza salidas de entre el polvo y la dureza de un barrio hostil para la belleza como éste. Entrevistó a la madre de una candidata, a su preparador, visitó el gimnasio donde entrena y buscó las conexiones con el concurso nacional de belleza. Un asunto nada despreciable teniendo en cuenta que la actual Miss Universo nació en Barranquilla, a menos de dos horas en coche desde donde estamos.

Los personajes, como Edson Nesperusa, son presentados como un guion cinematográfico que como una crónica convencional y con un gran arranque, dice Jon Lee, “Paula atiende todos los sentidos para dedicar el segundo párrafo a una redacción más informativa”, explicó.

El maestro del taller criticó sin embargo un recurso habitual entre los redactores; el de poner la cita y, a continuación, el origen de la misma con el nombre del hablante. “Es como poner la carreta antes del buey porque no sé quién está hablando”, dijo.
Para un texto en el que no hay un buen final Jon Lee Anderson recomienda terminar con la declaración más fuertes o impactantes de las que hayamos anotado en la libreta. En este caso: “yo no quiero ser señorita Colombia”, por ejemplo.

Polvo, paz y puñal o la redención como acto de rebeldía

Teresita Goyeneche, Colombia
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Teresita planteó una crónica complicada y, originalmente, con muchos giros: violencia, responsabilidad del Estado, la vuelta al hogar, problemática juvenil… Muchos de ellos, como Rafa, nietos de aquellos que se marcharon para evitar que la muerte apareciera antes que las oportunidades.

Jon Lee, destaca de este relato “que va directo al grano” y no peca de exceso de palabras, un problema para aquellos periodistas enamorados de sí mismos. “En la primera línea sabemos quién, dónde está, cómo suceden las cosas”, destacó. Para el maestro “mantener la fuerza del acuchillado en el segundo párrafo no sólo sorprende sino que también sostiene la tensión”.

Criticó, sin embargo, las transiciones, uno de los temas más repetidos por Jon Lee Anderson durante los cinco días de taller. ”Perdemos a uno de los protagonistas, a Rafa, durante cuatro párrafos y luego lo rescatamos. Cuando vuelve no queda claro si sigue o no siendo pandillero y cuál es su relación con el otro protagonista”. “Hace falta otra puesta en escena y esas descripciones, que usas muy bien, deberías utilizarlas para las transiciones”.

Jon sugiere que para afianzar esta parte del texto es un recurso jugar con los momentos del día. Al texto le falta un ancla pero le gustó especialmente el final con “la sutil presencia del autor”.

El pandillero que quiere arrepentirse

César Castro, El Salvador
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César enfoca su texto en las pandillas surgidas en Mandela y lo hace a través de un pandillero arrepentido que busca dejar el grupo después de recibir un disparo en la espalda.

Jon Lee comenta que el esquema previo está bien estructurado a pesar del poco tiempo disponible para trabajo de campo y celebró la aparición de un ingrediente varias veces mencionado; el suspense.

Son especialmente buenas las descripciones incluidas en el texto. “Moreno, brilloso, casi barnizado” o “atlético y con la nariz de pico de loro“. Descripciones “directas y al grano”, dijo Jon Lee Anderson.

Cesar “se desprendió de prejuicios” para compenetrar con el protagonista hasta saber cómo operan las bandas de Mandela. “Me gustó mucho la escenificación de la cama. Un pandillero que comparte la cama con su madre dice mucho de él”, resumió Jon Lee Anderson.

“Me confundí un poco entre algunos personajes. Hace falta más separación entre ambos y abriría algunos párrafo nuevos para remarcar el paso de un protagonista a otro”, insistió Jon Lee.

Cesar incluye también en su texto varios diálogos, lo que abrió una nueva reflexión acerca de su utilización, que debe hacerse “con cuidado, sin abusar y observando si ayuda o no a conocer mejor a los protagonistas”, dijo el maestro. “Porque a veces funciona y otras no”, resumió.

No obstante destacó “el ojo agudo”, la “economía de palabras” y los adjetivos como dardos que Cesar maneja y agilizan la lectura.

La canción de Kissinger

Joseph Zárate, Perú
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Joseph fue durante una semana la sombra de Kissinger, un exitoso compositor de champeta, un popular ritmo pegadizo y costeño que triunfa en los ambientes populares. Antes de triunfar con la música Kissinger fue pandillero y ahora usa su arte para convencer a los jóvenes para que dejen los grupos violentos.

Su texto fue el más aplaudido y Jon lo reconoció como uno de los trabajos más acabados y mejor esculpidos de los que ha leído en sus muchos talleres que ha impartido con la FNPI. No había ni un cabo suelto en la redacción. Entusiasmaron las enumeraciones de Joseph y algunos recursos y metáforas que nos aproximan al contexto sin manchar.

Destaca, según el maestro, que logró mantener la dignidad de su protagonista sin exageraciones que lo convirtiera en un bufón. Sus enumeraciones eran misiles fotográficos, que retratan como un guion de cine, un personaje que podría haber derivado en la caricaturización.

La mediadora en trance

Rodrigo Pedroso, Brasil
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Inicialmente quería contar en su texto el postconflicto colombiano y para ello encontró un paramilitar que le explicó la desmovilización. El texto fue derivando en una historia universal, una historia de amor que Rodrigo retrató fantásticamente a pesar de enormes complicaciones. Sólo unas horas antes de la entrega del texto, su fuente principal, el protagonista de su crónica, le pidió no publicar su historia, lo que le obligó a reenfocar ‘in extremis’ el texto.

No obstante, y a pesar de los problemas, la crónica despertó un interesante intercambio entre los alumnos sobre cómo van surgiendo los detalles de una buena historia a medida que el autor desaparece de la escena y deja crecer a sus personajes.

Los vales del Mandela Citi

Juan Camilo Maldonado, Colombia
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Juan Camilo entró en ese mundo de la champeta “como si se abriera una cortina tras otra” y con un lenguaje directo que utiliza el argot sin concesiones. Un texto sobre el que Jon Lee Anderson destacó la “original narración, el ritmo y el lenguaje utilizado”.

A partir de ahí tenemos una sucesión de escenas sueltas, como capítulos de un libro, pero que no van entretejidas. “Es distinto al tipo de narrativa que acostumbro yo pero es una forma original de hacerlo”, admitió el maestro. No obstante “quizá hay demasiadas voces y salimos con una buena y completa imagen pero tal vez falta un personaje central que nos de todo y que sea nuestra guía a lo largo del texto”, dijo.

La sombra armada del líder de Mandela

Airam Fernández, Venezuela
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La crónica de Airam se centra en una mujer que trabaja como escolta de un líder comunitario. Pasó con ella muchas horas reconstruyendo su entorno, sus ilusiones y los motivos que le llevaron a aceptar una profesión tan peligrosa. Lo que más le costó fue el contexto de violencia así que consciente del reto, se centró en conocer bien el barrio en el que la escolta desarrolla su trabajo. “Pero entonces, al centrarme tanto en el contexto, descuidé los detalles”, se lamentaba Airam. “Así que tuve que volver sobre ellos con nuevas entrevistas”. “Jon Lee me ayudó a que mi texto no fuera un vómito de entrecomillados sino a ir más allá sacándole todo el jugo al contexto. Me sugirió que contara el barrio a través de sus ojos”, recordó.

“Desde el principio tenía la idea más potente. Una escolta femenina es original desde el principio y lo trabajó. No sé quedó aferrado a esta historia. No tengo nada que criticar, lo hiciste muy bien”, resumió Jon Lee. “Sabemos de su vida, hay varias escenas con él fuera de la casa. En definitiva, es la historia de alguien que ha pagado el precio de su vida. Bien trabajado”, concluyó.

Formas variadas para llorarle a un muerto

Ana Paula Tovar, México
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Ana Paula escribió sobre las plañideras. Mujeres que recorren los funerales a cambios de dinero o una arepa. Una tradición palenquera que se extingue.

De este texto Jon Lee destacó el humor introducido, una herramienta difícil de manejar pero que atrapa al lector desde el el principio. En este caso es un buen recurso para explicar el ambiente sin que nos duela mientras vamos conociendo más sobre la tradición del Lumbalú.

Por otro lado Jon señaló que en las conversaciones sobre sexo que mantienen las mujeres se intuyen pero no se explican. “Y no puedes apuntar algo sin desarrollarlo”, afirmó el profesor. Si fuera una crónica de envergadura deberías sacar a la protagonista de su contexto, acompañarla a los funerales, a los cementerios, a sus encuentros con las comadres… y hubiera quedado perfecto”, señaló.

El señor Palenque: de Cimarrón a desplazado por la violencia

Víctor Menco, Colombia
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Víctor escribió sobre los desplazados por la violencia que llegaron a Mandela a través de un palenquero orgulloso de una cultura propia que se extingue.

Desde el comienzo del taller Jon Lee Anderson fue enfático en la importancia del arranque. “Hay que contextualizar que aquí hay de todo, guerrillas y paramilitares, para volver a la historia sin perderse”.

El resultado fue un un personaje” fuerte y muy bien retratado”. Un texto que explicó con detalle sus orígenes, cultura, la ciudad de Cartagena y el barrio de Mandela en el que vive. “El personaje se impone a la historia que arrastra y es una figura que no queda reducida a una caricatura. Y así es la vida, la gente a veces arrastra culpas de las que no puede desprenderse. Hiciste muy bien el ida y vuelta del pasado al presente del protagonista”, resaltó Jon Lee.

El maestro destacó la dificultad a la hora de entender y explicar la historia del protagonista sin interpretaciones. Se trata de un ejercicio de justicia “porque uno nunca sabe toda la verdad del personaje que afronta”. Por eso a veces no me gustan las entradillas. “Me has dado material suficiente para que yo, como lector, saque mis propias conclusiones y eso me gusta”.